Es el título de la conferencia que el Dr. Claudio Brunini,
presidente de SIRGAS, ofreció en el XI Congreso Nacional y VIII Latinoamericano
de Agrimensura, realizado en Carlos Paz, Provincia del Córdoba, el pasado mes
de mayo.
Como resumen introductorio el autor ha planteado, por una
parte, que las coordenadas determinadas de acuerdo con el estado del arte
accesible en la actualidad, son más perdurables y más económicas que el mejor
construido de los monumentos; y por la otra, que la formación profesional que
adquiere el Agrimensor en su carrera universitaria, y luego de graduarse a través
de la actualización profesional, debe garantizar una compatibilidad racional de
la práctica profesional con los avances tecnológicos y científicos en el campo
de la Geodesia.
Un aspecto fundamental de la exposición giró en torno a la
necesidad de establecer un límite entre la Geodesia científica y la Geodesia práctica. Más
precisamente, el Dr. Brunini señaló que la Agrimensura debe convivir con una Geodesia que debe satisfacer dos demandas fundamentales: las de la cartografía y el catastro, y la de contribuir a la comprensión del cambio global y la
geodinámica. Esa convivencia requiere de los Agrimensores dos esfuerzos
principales: comprender el cambio conceptual que implica pasar del punto fijo
con coordenadas invariables en el tiempo, al punto fijo con coordenadas que
cambian constantemente; además y esencial desarrollar un criterio que delimite
una frontera racional entre utilizar un marco de referencia con un conjunto de
coordenadas que cambian todos los días, y un marco de referencia congelado que
no cambie las coordenadas jamás.
La presentación se encuentra disponible
aquí.
Agradecemos al Dr. Claudio Brunini por su colaboración.